“Guardianes de la calidad”: estos son los 50 nuevos especialistas que evaluarán la educación técnico-profesional
Un hito clave experimentó este 2026 la educación superior: por primera vez, la matrícula de primer año de los institutos profesionales (IP) superó a la de las universidades, con un 44,8% frente a 43,5%, respectivamente. Y si se incluye el restante 11,8% que corresponde a matrícula de primer año de los centros de formación técnica (CFT), los nuevos alumnos del subsistema técnico-profesional (TP) ya contabilizan el 56% de quienes comienzan su vida académica.
Además, esta tendencia esconde un nuevo cambio ya consolidado en el perfil de los estudiantes TP: un tercio de quienes ingresan a un IP y CFT tiene más de 30 años, y el 14,3% ya superó los 35. Es decir, los adultos trabajadores son quienes están empujando esta expansión. Y un dato adicional: la educación online ya alcanzó el 30% en los IP y el 9,1% en los CFT.
El fenómeno del incremento de la educación técnico-profesional está presionando la calidad de la formación de este subsistema compuesto 67 instituciones que muestran diversas realidades: 28 son institutos profesionales (20 acreditados y 8 no acreditados); y 39 centros de formación técnica (13 acreditados, 11 no acreditados y 15 bajo tutela de una universidad estatal que supervisa y acompaña su gestión académica y administrativa para garantizar su calidad y correcto funcionamiento). En específico, este es el caso de los CFT estatales –uno por región- creados en 2016 (Ñuble es la única región que no posee un CFT estatal).
Frente a esta realidad, la Comisión Nacional de Acreditación (CNA) se embarcó en un proceso de fortalecimiento de la evaluación de la calidad que imparten tanto los IP como los CFT, con un concurso para incrementar el número de profesionales encargados de verificar en terreno el cumplimiento de los criterios y estándares que aseguran la calidad de la educación impartida por el subsistema TP, verdaderos “guardianes de la calidad”. Para ello, la CNA recientemente incrementó en 50 los denominados pares evaluadores institucionales, que ahora suman 330 especialistas. Su misión es entregar un juicio evaluativo de cumplimiento en la etapa de evaluación externa para que estas instituciones accedan o no a la acreditación obligatoria que dictamina la propia CNA.
Uno de los motivos que explica la reciente nominación de medio centenar de estos académicos es el hecho de que en los próximos meses se iniciarán los procesos de acreditación institucional de los 15 CFT estatales, todos al mismo tiempo, lo que incrementará el volumen de acreditación.
“El nivel de desarrollo y legitimidad que ha alcanzado nuestro sistema técnico-profesional es un activo valioso con que cuenta Chile, que no alcanza el mismo nivel en otros países. Por ello, para la CNA es muy relevante que el sistema TP siga desarrollándose, porque aún tiene un espacio muy importante para aportar a los desafíos del país, especialmente en materias de innovación y productividad”, afirma Renato Bartet, secretario ejecutivo de la CNA.
Entre los desafíos que menciona para la educación TP se incluye la formación de capacidades generales, como la adaptación y el aprendizaje a lo largo de la vida, que es propio de la educación superior y clave frente a los desafíos de la automatización y la IA que enfrentarán los nuevos titulados. “Es muy importante que las instituciones educativas ofrezcan formación pertinente, pero es incluso más importante que los estudiantes adquieran capacidad de adaptación y de gestionar su aprendizaje futuro, ya que las necesidades del mercado laboral seguirán cambiando una vez titulados, y necesitarán saber cómo actualizarse”, sostiene la autoridad.
En ese contexto, Bartet resalta el perfil que buscó la CNA en este concurso de pares evaluadores: “Quedamos muy conformes con el resultado del concurso, ya que se enriqueció nuestro registro de pares con personas muy calificadas”. Entre los requisitos que se tomaron en cuenta destacan “personas con distintas capacidades, además del requisito básico de tener más de 10 años de experiencia profesional o docente en instituciones de formación técnico-profesional y una destacada trayectoria. También se consideraron variables como regionalidad, género, haber ocupado cargos de primera línea organizacional, pertenencia a diferentes instituciones de educación superior y experiencia específica en gestión, docencia, educación online, vinculación con el medio o innovación”.
Lo que viene ahora para estos 50 nuevos pares evaluadores de la educación técnico-profesional es una inducción al nuevo modelo de acreditación y a la aplicación concreta de los criterios y estándares de evaluación, para lo que contarán con módulos o programas específicos para abordar temas emergentes en educación superior.
Los 50 nuevos pares evaluadores de los IP y CFT
La CNA buscó un perfil de profesionales con más de 10 años de experiencia profesional o docencia en instituciones de formación técnico-profesional y una destacada trayectoria, considerando variables como regionalidad, género, y haber ocupado cargos de primera línea organizacional.
- Agustín de la Cuesta Whittle, ingeniero civil industrial U. Adolfo Ibáñez.
- Álvaro Pezoa Mera, ingeniero civil industrial Universidad Tecnológica Metropolitana.
- Andrés Hojas Riquelme, ingeniero civil industrial Universidad de Talca.
- Arlette Aravena Grandón, contador auditor Duoc UC.
- Arsenio Vallverdu Durán, constructor civil Universidad Técnica Federico Santa María.
- Cecilia Azócar Rubio, licenciada en Trabajo Social Universidad de Tarapacá.
- María Rojas Messen, educadora diferencial P. Universidad Católica de Valparaíso.
- Christian Tromben Marcone, kinesiólogo U. Metropolitana de Ciencias de la Educación.
- Claudia Bass del Campo, ingeniero civil industrial Universidad de Chile.
- Daniela Herrera Maldonado, ingeniero en Administración IP Santo Tomás.
- Daniela March Fernández, ingeniero civil de Industrias P. Universidad Católica de Chile.
- David Reyes Julio, profesor de Educación Básica Universidad Mayor.
- Diego Guzmán Fenick, publicista Universidad Diego Portales.
- Enrique Castillo Anderson, ingeniero de Gestión Informática Inacap.
- Fernando Álvarez Estay, ingeniero civil industrial U. Técnica Federico Santa María.
- Fernando Arias Gassol, licenciado en Derecho Universitat Pompeu Fabra.
- Fernando Gareca Azócar, ingeniero comercial U. Tecnológica de Chile Inacap.
- Clara Bustos Pérez, ingeniero en Computación e Informática U. Católica del Maule.
- Gonzalo Larrondo Silva, ingeniero en Administración de Empresas U. Andrés Bello.
- Gonzalo Tomarelli Rubio, ing. civil industrial P. Universidad Católica de Valparaíso.
- Guido Muñoz Llanos, profesor de Educación Matemática Universidad del Bío-Bío.
- Jonathan Toledo Cea, ingeniero en Informática Instituto Profesional Duoc UC.
- Jorge Lara Rivas, contador auditor Instituto Profesional Inacap.
- José Álvarez de Toledo y Mella, ingeniero comercial Universidad de Chile.
- José Cancino Vicente, ingeniero agrónomo P. Universidad Católica de Chile.
- Karla Montero Godoy, ingeniero en Administración Universidad Mayor.
- Katherine Flores Aravena, diseñadora de ambientes Instituto Profesional Duoc UC.
- Katia Isamitt García, publicista Universidad Diego Portales.
- Ladislao Solar Katscher, ingeniero comercial P. Universidad Católica de Valparaíso.
- Loredana Rosso Elorriaga, arquitecto Universidad Viña Del Mar.
- Marcela Alzamora Aguirre, ingeniero en Computación e Informática Instituto Profesional Iquique.
- Marcelo Sáenz Correa, ingeniero civil electricista Universidad de Chile.
- Margarita Errandonea Althausen, profesora de Historia P. Universidad Católica de Chile.
- María Paz Cabezas Zavala, técnico en producción gastronómica Inacap.
- Mariela Henríquez Repetto, ing. de alimentos P. Universidad Católica de Valparaíso.
- Mauricio Canales Oyarzún, profesor de Biología y Ciencias Naturales UMCE.
- Mónica Brevis Saldaño, ingeniero en Electricidad P. Universidad Católica de Valparaíso.
- Natalia Bravo Tapia, ingeniero en Administración de Recursos Humanos Duoc UC.
- Omar Meza Meza, profesor de Historia, Geografía y Ciencias Sociales U.Autónoma.
- Pablo Celedón Rodríguez, ingeniero en informática Duoc UC.
- Pablo Vaillant Castellano, ingeniero civil de industrias P. Universidad Católica de Chile.
- Patricia Velasco Lillo, contador auditor e ingeniero comercial U. de Valparaíso.
- Renato Werth Steinert, técnico en mecánica automotriz U. Técnica Federico Santa María.
- Rodrigo Arriagada Zubieta, doctorado en literatura hispanoamericana U. Complutense.
- Rodrigo Lagos Reyes, ingeniero civil de industrias P. Universidad Católica de Chile.
- Rudy Carrillo Sandoval, ingeniero electrónico Universidad Austral de Chile.
- Samuel Moreno Castillo, profesor de Historia y Geografía U. de La Frontera.
- Sergio Morales Díaz, contador público y auditor Universidad de Talca.
- Tamara Heran Cubillos, antropólogo Universidad Austral de Chile.
- Tomás Díaz Bravo, psicólogo Universidad Viña del Mar.
Fuente: La Tercera